17.6.09

Vivir bajo la nube.


El fin de semana en la televisión veo que están hablando de la ola de calor pre-veraniega que España está soportando. Más de 40ºC y mucho, mucho sol.

Y yo, bajo la nube, escucho la noticia con un poco de envidia.

Asturies está exuberante esta primavera, de un verde primoroso, repleta de flores de colores, ríos y arroyos caudalosos, frondosos bosques, neveros en las cumbres.. pero obviamente para que esté así de bello tiene que llover. Llover en abundancia.

Y claro, ver a la gente tendida al sol pues da envidia. Y cuando la envidia nos corroe, los asturianos cogemos el coche y atravesamos las montañas alzándonos por encima de las nubes.

Así que el sábado nos fuimos a hacer la fotosíntesis a León. También a escalar un poco, aunque no debería porque mis codos siguen igual de mal, pero necesito una pequeña dosis de escalada. Me sosiega. En el valle de Arbás con Las Peñas del Prado y con buena compañía se está genial.

El domingo fue más casero, nos acercamos a Quirós. Volvió el característico clima asturiano. La lluvia no me permitió escalar, pero Quirós jamás defrauda: comí, bebí, conversé y me reí. Todo en abundancia.





Otro fin de semana más ... viviendo bajo la nube.

10.6.09

Prohibido trepar.


Fue lo que me dijo el fisioterapeuta el viernes pasado cuando le pregunté si podía ir este fin de semana a escalar.

Así que me puse a buscar plan alternativo y encontré uno bien bueno que se componía de un poco de bici de montaña y otro poco de caminar por el monte.

El sábado me junté con Raquel, Lucía y Nando para dar un paseo por los alrededores de Xixón con la BTT.

Nando nos hizo de guía por unos lugares tan bellos como sorprendentemente cercanos a la ciudad y al bajarnos de la bici nos siguió haciendo de guía por las sidrerías de la zona de Cabueñes... y no sé que hace mejor: si pilotar la BTT o escanciar sidra.

El domingo me apunté a la excursión que el Grupo de Montaña de la Universidad de Uviéu organizó por la zona del Puertu La Cubietsa recorriendo los bucólicos valles que rodean el Picu Cirbanal en la comarca leonesa de Luna.

Mi querido Camilo Xabel Sousa va de guía del grupo y disfruto como un niño del paseo:

...de los verdes intensos, de los grises profundos, de las abundantes y coloridas flores de montaña, del ganado pastando, de las cumbres rocosas y de la buena compañía de Raúl, Guille, Arancha, Avello, Anes, Ahmed... toda esta gente estupenda que siempre me encuentro en las excursiones de la Uni.






Espléndido, nublado y muy céltico fin de semana de reencuentros con amigos a los que no veo con toda la asiduidad que debiera.

Y es que hasta me olvido que estoy lesionado y tengo prohibido trepar...

1.6.09

Compañeros.


Mis origenes montañeros fueron, como los de casi todos, salidas de fin de semana con el grupo de montaña explorando los bellos parajes asturianos.

Eran días divertidos,... cansarse un poco en las cuestas, sudar, charlar con buena gente, descubrir paisajes de ensueño, gozar de la paz y el relax de la cumbre, comer tirado en un prado, beber agua de las fuentes, tomar una botella de sidra, ..., reirse muchísimo, ...

... y esa placentera sensación de antaño estaba ya un poco olvidada, ahí en el cajón de mis aficiones, escondida debajo de tanto esquí de montaña, tanta escalada y tanto entrenar,...

...y este impresionante sábado de fines de Mayo, rebuscando, volví a encontrarlo, de la manera más inesperada...y con la gente más insospechada.

Mis compañeros de trabajo, sí, "trabayu", ... eso de lo que me paso el día renegando, me hicieron desempolvar mis esencias montañeras.

Habían organizado una excursión de montaña por los montes del Conceyu Casu, que forman parte de uno de los más bellos y desconocidos parques naturales que tenemos en Asturies: el Parque Natural de Redes.

Desde el recóndito pueblo de Orllé caminamos junto a un río de ensueño, atravesamos la espectacular Foz de Melordaña donde las peñas casi llegan a tocarse, pasamos por los bucólicos mayaos de Melordaña y Valloseru donde el tiempo se detuvo, y llegamos a la cumbre del Picu La Carasca, supremo mirador sobre los majestuosos bosques de Casu, parafraseando al insigne Lueje.

Estos paisajes por si solos ya valdrían la pena, pero además y lo más importante, gozarlos junto a unas personas estupendas con las que lo habitual es compartir la obligación del trabajo, con sus tensiones, cansancios, presiones,... es un placer y una satisfacción.






Con ellos la palabra "compañero" adquiere su pleno significado.

20.5.09

De Chamonix a Benidorm.


Esta semana Aitor y yo coincidíamos con semana libre y habíamos decidido acabar la temporada de esquí a lo grande en Chamonix intentando bajar el Mont Blanc con los esquís de telemark,... pero vimos la previsión meteorológica y daban un borrascón terrorífico para toda la semana, así que tuvimos que variar los planes sobre la marcha.

Pensamos en irnos a los Pirineos pero también allí la previsión era de tiempo tormentoso y en el último momento tras un intenso intercambio astur-vasco de llamadas telefónicas y muchas dudas de que destino escoger, finalmente decidimos tomar rumbo al sur.

Nos olvidamos por el momento de nuestra incondicional pasión por la nieve, cambiamos los esquís por los pies de gato, las botas por las chanclas y acabamos en .... ¡Benidorm! ... haciendo escala obligada a la ida y a la vuelta en Manzanares el Real.

Los dos andamos lesionados, Aitor con un biceps tocado y yo con una epicondilitis en ambos codos así que prohibido forzar, solamente escalar vías en las que no hubiera que apretar.

Escalamos en La Pedriza, Guadalest y La Cabrera vías sencillas y bonitas. Placas graníticas de adherencia en La Pedriza, calizas placas verticales en Guadalest y fisuras de granito en La Cabrera junto a Xabi y Gorka que se acercaron el último día desde Gasteiz.

Paseamos en sandalias, aluciné totalmente con Benidorm, escalamos con ganas, condujimos oyendo buena música, nos tumbamos al sol, tomamos muchas cervezas heladas, utilizamos mucha crema bronceadora, comimos muchas ensaladas, vimos a muchos amigos... y todo ello con pasión disfrutando de esta primavera radiante que nos llegó súbitamente.





Improvisada semana de relax, días soleados y luminosos, buena temperatura y mucha diversión antes de sumergirme nuevamente en la sempiterna niebla astur... aunque...... habiendo sidra no hay dolor.


11.5.09

Corriendo por el monte.


Cuando la nieve se va derritiendo dando paso a los verdes intensos de los bosques me llegó el tiempo de guardar los esquís y sacar las zapatillas de correr.



La verdad es que yo no tengo un físico nada adecuado para correr largas distancias. Ni soy delgado ni fibroso, pero que más da, disfruto como un auténtico salvaje con mis zapatillas "mizuno" corriendo por carreteras de montaña, caminos, pistas,... y es que lo que realmente importa es hacer lo que te guste sin que te afecten los impedimentos ni las condiciones adversas.



El tremendo esfuerzo de las duras rampas astures, la placentera sensación de llevar la piel al aire después de muchos meses embutido en ropa de invierno, charlar con los paisanos que te vas cruzando, observar la explosión de vida que te rodea por todos lados, ...

...esto es vivir.

7.5.09

Un poco de todo.


Este primaveral fin de semana largo y soleado dio para mucho.

Hicimos un poco de todo...

El viernes nos juntamos una buena banda en la escuela de escalada de Valdehuesa. Buenas sensaciones en mi regreso a la roca caliza después del largo invierno. María, Merche, Chechu, Irene, Noe, Ángel y yo escalamos muy a gusto y pasamos un día muy divertido y disfrutón en este bello paraje del norte de la provincia de León.

El sábado madrugón para ir a esquiar al Macizo Oriental de Los Picos de Europa. Aún queda mucha nieve, típica nieve primavera dura por las mañanas y en su punto a medio día. Vitor y yo salimos del Jitu d'Escarandi para hacer cumbre en el Picu Samelar (2.227 metros), gozar de un potente descenso de 1.000 metros de espléndida nieve y poner broche final a un soberbio día caminando por la fina arena de nuestro brioso Mar Cantábrico.

Esquiar con vistas al mar y tras descalzarnos las aparatosas botas de esquí pasear descalzo por la playa es un absoluto lujo para los sentidos.


El domingo una corta esquiada cerca de casa como aperitivo de una entrañable comida festejando el día de la madre junto a mi querida familia.







Y así transcurrió otro fin de semana en el que sin duda "amortizamos el forfait".

19.4.09

Incrédulo.


Si allá por el ya lejano mes de Octubre del pasado año, cuando ya suspiraba por que comenzara de una vez a nevar, me hubieran dicho que un día 18 de Abril iba a telemarkear con un enorme paquetón recién caído por las laderas del Picu La Tsomba dejando mi solitaria firma ( gracias a que ya cerraron la estación de Fuentes de Invierno ), diría convencido que eso sería totalmente imposible.




Por entonces ni sabía sostenerme sobre unos esquíes de telemark, ni soñaba con un invierno tan potente...





No se puede ser tan incrédulo, en esta vida todo es posible.

16.4.09

Dándole sin tregua.


A pesar de que la temporada invernal cronológicamente ya se nos está acabando se resiste a abandonarnos y durante este mes de Abril aún no ha parado de nevar.

Esta temporada está siendo realmente apoteósica. Los esquiadores fanáticos llevamos ya más de cinco meses sin quitarnos los esquíes. Las estaciones de esquí están ya echando el cierre durante esta semana pero todavía nos queda nieve en abundancia para hacer travesías potentes por Picos de Europa y Pirineos.

Después de tantos años haciendo montaña parecería que ya nada novedoso sería capaz de volverme loco, pero compruebo que sigo manteniendo la ilusión de un niño y no pierdo la capacidad de apasionarme con nuevas sensaciones.

Aquellos que sufrimos del "síndrome de Peter Pan" conseguimos encontrar nuevas motivaciones continuamente.

Y la sensación de la temporada fue con total certeza el ser capaces de bajar por las montañas nevadas con los talones sueltos.

Aitor y yo seguimos totalmente enganchados al telemark...

...y ahí insistimos en nuestro empeño dándole sin tregua...


10.4.09

Vaya semanita.


Esta primera semana del mes de Abril agarré el coche y me fui hasta Vitoria-Gasteiz. Había quedado con Aitortxu para irnos juntos a pasar unos días al hermoso valle de Benasque donde tenemos buenos amigos a los que visitar.

Por delante unos días mejorando la técnica de telemark en la estación de Cerler junto a nuestra amiga Maribel, nuestra maravillosa anfitriona en el valle.




Ahí estuvimos riéndonos y telemarkeando hasta reventar las piernas por las alucinantes pistas de Cerler.

Con esfuerzo, poco a poco, Aitor y yo vamos convirtiéndonos en auténticos miembros de "la secta de los talones libres".





Las sensaciones son cada vez mejores y en gran medida se lo tenemos que agradecer a nuestro profe Rubén, un fenómeno del esquí que imparte clases magistrales en la más bella estación del Pirineo.




Hasta allí se acercaron también nuestros amigos Karlos Langarika y Pablo Luque con los que nos apuntamos a hacer una ascensión a alguno de los tresmiles que abundan por la zona.

Escogimos para nuestro primer tresmil telemarkeando el Pico de Alba que tiene un apoteósico descenso por los tubos de Paderna hasta Los Llanos del Hospital.

Karlos y Pablo con esquís de travesía (los pobres infieles todavía no vieron la luz y siguen escayolados) y Aitor y yo con telemark gozamos como locos de un día espléndido.

Acabamos totalmente agotados pero absolutamente felices.






Vaya semanita que pasamos:

Por fin tuvimos la sensación de que ya somos autónomos para telemarkear en pleno corazón de los Pirineos bregando bastante dignamente con nieve polvo, profunda, costra, dura, primavera,...

Y cuando llegamos a Benasque seguimos bregando con la potente gastronomía del valle, con los buenos caldos del Somontano, con algún pitín de buen tabaco de liar,... y sobre todo con la compañía de una gente maravillosa que vive en un auténtico paraiso.

Y ahora más que nunca digo:

Libera tus talones, libera tu mente.

30.3.09

No todo son montañas.


Como dice el título de mi blog: las montañas me gustan muchísimo. Toda la vida la he pasado entre ellas.

Cuando mi abuela me contaba historias de su juventud en la aldea de El Quempu, al pie de la monumental Penubina, yo me quedaba obnubilado escuchando historias de montañeses, cuando siendo muy niño iba con mis tios y primos a ver las vacas de mi abuelo caminando por los senderos entre exuberantes bosques de frondosa vegetación me enamoré perdidamente de ellas.

Como cualquier montañero apasionado viajo todo lo que puedo para subir montañas a lo largo y ancho del mundo. En ellas encuentro lo más parecido a eso que se llama felicidad, en ellas obtengo energía suficiente para vivir con pasión.

Pero esa pasión no puede ser ciega ni vivirse fanáticamente. Cuando comencé a viajar por otros países dando rienda suelta a esa pasión descubrí que el objetivo inicial de llegar a la cumbre se convirtió en algo secundario.

Descubrir otras culturas, convivir con otras gentes de lugares lejanos, admirar otros paisajes, explorar el ancho mundo,... convertirse en un viajero.

Todo ello me emociona.

Recordando la ascensión al Muztaghata de hace un par de años mientras miraba las fotos del viaje me di cuenta que los mejores recuerdos, las mejores sensaciones las tuve con las pequeñas cosas que acompañaron la ascensión: pasear por las ciudades atónito y fascinado , observar boquiabierto los gestos de la gente, ... me sigue haciendo vibrar aunque ya llovió desde aquello.

Todas estas vivencias te enriquecen como persona.

Estas fotos creo que hacen que se comprenda mejor lo que intento expresar....





...y la bellísima música de Michael Nyman que estoy escuchando ayuda mucho.

23.3.09

No tiene precio.


Hay cosas que no se pueden pagar con dinero. Para mi el tiempo libre es una de ellas.

El viernes 13 ya tenía las piernas devoradas después de cuatro días seguidos de telemarkeo brutal por Valgrande-Payares. Hace calor y a medio día tenemos esa nieve primavera lenta y difícil de mover que tanto me divierte porque con estos pedazo de tablones de telemark con 85 de patín que últimamente me acompañan a todas partes te lo vas comiendo todo.

En la televisión veo que la previsión del tiempo apunta a una nueva semana de tiempo espléndido. Tras las últimas tensiones en el curro necesito relajar y seguir alejado de la oficina. No voy a desaprovechar esta conjunción de astros: sol y nieve abundante, así que recurro al "comodín de la llamada" o sea que solicito un permiso sin sueldo para no tener que aparecer por la oficina durante toda la semana.

Y me escapo hasta mi refugio pedricero de caóticas formas, donde encuentro siempre la paz.

Sin premuras, disfrutando de la tranquilidad, hago un poco de todo: escalo sencillas placas graníticas verticales y con canto ya que con este calor la adherencia está cara, telemarkeo por la estación de Valdesquí junto con un par de miembros de la secta que casualmente me encontré por las pistas, corro por los bosques de coníferas y jaras ya a punto de primavera, hago alguna incursión telemarkera por las cumbres de la Sierra de Guadarrama foqueando el Pico Valdemartín y Las Cabezas de Hierro para después deslizarme por sus soberbias caras sur , me siento a diario en la primera fila del gran espectáculo del atardecer,...







...y es que poder hacer todas estas cosas que tanto me gustan en una bella semana de Marzo, realmente no tiene precio.

11.3.09

Horas de vuelo.


Para pilotar bien hay que meter muchas horas de vuelo. Y en eso estoy ahora.

La semana pasada la pasé prácticamente encerrado en la oficina trabajando por las tardes , haciendo un curso de Nokia por las mañanas y de guardia todo el fin de semana. Desde la ventana de la oficina se veía la lluvia caer con fuerza. Prácticamente no paró desde el miércoles al sábado.

Y toda esa lluvia en las montañas se convirtió en la enésima nevada de esta gran temporada. Otro paquetón de nieve.

El domingo volvió el tiempo primaveral y toda esa nieve recién caída, muy inestable, se puso peligrosa. El riesgo de aludes es muy alto.

Pero las pequeñas estaciones de esquí de la Cordillera Cantábrica que los últimos años estaban tristes y raquíticas por la falta de nieve están ahora deslumbrantes.

El trabajo me tiene un pelín depresivo últimamente, sé que es algo bastante común en el mundo laboral y que con esta crisis no debería ni quejarme, pero me afecta. No lo puedo evitar.

Esta semana libro así que me puedo entregar plenamente a mi pasión.

Sin estresarme agarro todos los utensilios de esquiar, me monto en el coche, pongo a todo volumen a Van Morrison y me voy a telemarkear. Todas las preocupaciones se volatilizan de mi cerebro.

En estos espléndidos días de sol y nieve, intento volar sobre las tablas de telemark y consigo volar con mi imaginación.

6.3.09

Caltiense l'Iviernu.


Dos selmanes siguies de bon tiempu ficieron que a los árboles frutales abultára-yos que la primavera aportara y entamaron a espoxiga-yos perguapes flores de colores.




Pero esti añu l'iviernu vieno con rixu y ainda nun quier colar.




Yera un día xelaor.




Estí llunes xubí a foquear a Payares. La ñeve tapecíalo too.




Esti llargu y fríu iviernu abellúgase ente nos y entá nun mos dexa.





Y me presta enforma!!!




2.3.09

Multiactivo.



Después de pasarme el martes de carnaval, que en Asturies llamamos Antroxu, en el trabajo de guardia, pensé que había que hacer algo más divertido el resto de la semana.

Hacía ya demasiado tiempo que no salía del Planeta Axturias, y eso que en estos últimos días estaba irreconocible con tanto sol.

Cambiar de aires siempre me resulta agradable así que arranqué el coche en La Ḷḷera y lo aparqué en La Pedriza cuatro horas después. Nada más bajarme ya me impregnó el olor a jara y pino. ¡Qué sensación más familiar!.

Olga me estaba esperando con la cuerda y los gatos en la mano y nos fuimos a pasar la tarde como las lagartijas, trepando al sol detrás de casa hasta que los últimos rayos se ocultaron tras la Camorza y las cabras montesas ya no veían ni para pastar.
Caminando al atardecer, de vuelta a casa, con los dedos cansados, la adrenalina liberada en la roca y una agradable sensación de paz interior.






Yo sólo había estado una vez en la estación de esquí de La Pinilla pero no cuenta porque de aquella no tenía apenas nieve, así que ya era hora de volver a visitar la Sierra de Ayllón. Esta vez a darle al telemark y hacer un poco de turismo por tierras segovianas: deslizarse por La Pinilla y pasear por el bonito pueblo de Riaza.

Buena combinación... ¡Olga y yo amortizamos el forfait!








Siguiendo con mi pasión telemarkera el viernes me fui a bajar con los talones libres la cumbre más alta y emblemática de la Sierra de Guadarrama: El Pico Peñalara.
Subí dándolo todo, gocé de ese momento siempre mágico de la cumbre recreándome con las vistas y bajé haciendo mi penitencia de genuflexiones sobre las tablas hasta la misma carretera del Puerto de Cotos.... cansado, feliz y contento.







El sábado había quedado en Gasteiz con Aitortxu y Karlos para irnos a hacer la travesía de esquí de montaña de La Euskal Mendizale Federazioa por el valle de Ansó. Llevaba toda la semana suspirando por ir. Una súbita llamada anunciándome una defunción en la familia trunca mis deseos y me obliga a volver corriendo a casa. Tengo que estar al lado de los mios en estos momentos.

Y me recuerda, con toda su crudeza, que la vida son dos días y que pienso vivirlos con toda la energía y vitalidad que sea capaz.