La lesión en los codos que me persigue desde hace ya unos meses aún no me deja escalar con normalidad.
Así que me tuve que buscar alguna actividad alternativa que me mantuviera activo y relajado.
Correr por la montaña es una de las opciones que más me sigue motivando.
Muy cerca de mi casa, subiendo por una típica carretera de montaña astur, estrecha y sinuosa, está el
Altu' l Cordal que separa los Conceyos de
Ḷḷena y Riosa. Allí aparco el coche, me calzo las zapatillas y salgo corriendo por una pista guapísima que me lleva en un continuado sube-baja rompepiernas hasta el
Picu Llosoriu. Esta hermosa cumbre en pleno corazón de
"Les Cuenques Mineres" domina los valles de Mieres, Morcín y Riosa.
El paisaje, como siempre en Asturies, es espectacular.

Bosques de robles, castaños y hayas, prados verdes, ganado pastando, valles profundos, cumbres abruptas, aldeas recónditas...

Y yo además de disfrutar del paseo y las vistas entreno para el esperado instante en que me calce los esquís de telemark......en el otro hemisferio.