Durante los pasados meses de Diciembre y Enero las condiciones para hacer esquí de travesía por la Cordillera Cantábrica no fueron nada buenas: muchos días de frío y viento, mala calidad de la nieve, temperaturas con cambios muy bruscos, ...
A pesar de ello no paré de esquiar aprovechándome de las estaciones de esquí que siempre nos ofrecen más posibilidades al trabajar la nieve fabricándola y moviéndola. Telemarkear hasta reventar las piernas, unas veces usando los remontes y otras foqueando por los alrededores de las estaciones.
Hubo abundancia de esquiadas, me junté con mucha gente estupenda, exprimí los días divirtiéndome intensamente como me ocurre siempre que subo a las montañas.